Pero está visto que para mi generación la provincia del hombre es un departamento semivacío, habitado por un gato y una muchacha de pelo húmedo, donde gira un disco de Pink Floyd, una silueta oscura bebe ginebra, el humo del cigarro sube en volutas hacia el techo y nos acordamos de lo mucho que queremos a Cortazar.

Juan Villoro. Palmeras de la brisa rápida. Oaxaca: Almadía, 2009. p. 171.

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